
De Salamanca no esperaba mucho, y la verdad es que no pasĂ© mucho tiempo allĂ, pero me sorprendiĂł gratamente. TambiĂ©n me sorprendieron Cáceres y MĂ©rida. Con un nombre como Extremadura, ÂżquĂ© imagen quieres que tuviera? DespuĂ©s de Extremadura fue la entrada a AndalucĂa…olĂ©.
La primera parada fue Sevilla. Encontramos sitio en la primera pensiĂłn que vimos, un ático (¡sin ascensor!) con terraza al lado de la catedral con vistas a toda la ciudad. ¡Yo me hubiera quedado a vivir allĂ! Bajamos a ver el barrio Santa Cruz, a ver las calles estrechas y los edificios blancos, a comer tapas y beber cañas a un euro, ¡un invento muy peligroso! Vimos la catedral, la Giralda y todo lo que hay que ver. Al dĂa siguiente, entre otras cosas, cogimos un barco (¡no sĂ© por quĂ©!) que nos llevĂł por todo el Guadalquivir y nos explicĂł en cinco idiomas incomprensibles quĂ© era cada cosa. Marcaba cuarenta y tres grados, pero de vacaciones a la andaluza daba igual. Te abanicabas un poco, te tumbabas a la sombra de un árbol o te tomabas algo bajo una sombrilla. El calor cuando estás de vacaciones no es lo mismo.
Fuimos bajando, bajando, bajando, parando en varios sitios: Jerez de la Frontera, Cádiz y otros pueblos de Cádiz. Pasamos unos dĂas en El Puerto de Santa MarĂa, donde hay que comer marisco y donde encontramos los disfraces de Carnaval para el siguiente febrero, en una ferreterĂa. Por curiosidad, entramos en esa ferreterĂa y vimos a una señora al fondo con una máquina de coser y montañas de vestidos de sevillana, ¡lunares a tutiplĂ©n!
—“SĂ, mmm, querĂamos un vestido de sevillana para, mmm, una amiga, sĂ, para una amiga…â€? —“¿Y quĂ© talla tiene eza amiga?â€? —“Ah, pues como yo, más o menos.â€? —“Pueh, pruĂ©bate TĂš Ă©hta, a ver zi eh la talla.â€?
Yo no me probé ningún vestido, pero más tarde dijo la señora, “casualmente,�
—“ZabĂ©ih, loh shicoh tambiĂ©n ze compran trajeh de hitanah, eh.â€?
No gracias, pero al final me convenciĂł a mĂ de que me pusiese un traje de cordobĂ©s y me lo llevĂ© para Carnavales. ¡Es que no me iba a dejar ir sin comprar nada! Eso sĂ, me regalĂł una sevillana en miniatura hortera para poner encima de la tele (¡claro!) por el precio de un par de besos… QuĂ© negocio tenĂa la mujer…tres vestidos y un traje de cordobĂ©s en una mañana.
DespuĂ©s fuimos más abajo aĂşn, a la punta de la penĂnsula, a Tarifa, un pueblo que nos resultĂł tan divertido que nos saltamos el resto (Marbella, Âżpa quĂ©?) para quedarnos allĂ. No sĂłlo nos saliĂł un tiempo estupendo, sin el tĂpico viento, sino que tambiĂ©n eran las “ferias.â€? HabĂa cuatro carpas montadas, pero quĂ© bien lo pasamos. Ibas de carpa (Âżcaseta?) en carpa, bailando y bebiendo “rebujitoâ€? con una alegrĂa que en el norte no hay. No se limita a beber y beber, vomitar y beber más, como parece que es la fiesta aquĂ. Se trataba de pasarlo bien, sin mayores complicaciones. Bailamos entre unas italianas descalzas, entre señoras embutidas en trajes de antaño y sus maridos que sĂłlo bailan pasodobles y en fiestas, entre guiris de lo más guiri y ehpañoles de lo más ehpañol. OĂ por primera vez la “maravillosaâ€? Madrecita MarĂa del Carmen (ya se veĂa quĂ© madres se llamaban Carmen) y convirtieron Soy una taza, una tetera en un arte. Claro, puedes decir cursi, hortera, folklĂłrico, lo que quieras, pero se pasa bien. Y pasarlo bien me gusta.
De Tarifa fuimos corriendo para arriba, justo parando en Córdoba, también recomendable. La feria se acabó. A trabajar. No me gustan los tópicos y no voy a decir que en el Sur se trabaja más o menos, pero sé una cosa. Cuando no estás trabajando, si tienes una semana o dos, ¡es el sitio adonde ir!
—“¿QuĂ© es el ‘rebujito?’â€? —“Fino con eprai.â€? —“¿Fino con eprai? Eprai, ÂżquĂ© es?â€?
Nos enseña:

Publicado bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDeriv
You are free to copy, distribute and display the contents of this article but you must give credit to and mention the original author. You are not allowed to use these contents for commercial purposes, and you may not modify them to make any derivative works.
DescripciĂłn de licencia completa en: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.1/es/deed.en
Publicado en http://www.weeklyletter.com con fecha 2006-08-10 10:00:00 +0200
Copyright (C) ITT (http://www.itt.es) and Planet Lingua (http://www.lingua.es)
Tenemos más weekly letters escritas por Wesley
ÂżAlguna vez te has disfrazado de Sevillana?
Eres libre de copiar, distribuir y mostrar los contenidos de este artĂculo, pero debes reconocer al autor original y mencionar su nombre. No tienes autorizaciĂłn para utilizar estos contenidos con fines comerciales, ni de modificarlos para crear obras derivadas.
(haz clic en el enlace que hay sobre este texto para obtener más información)
Añadir un comentario
Mejor que el articulo de Tululo III!
(Toulouse-Lautrec, para los no entendidos.)
Talk about language barriers…
I’ve always wanted to buy a Lautrec. I’ve got nothing to lose.
!
¡Quillo!... ¡A Juansho le ha guhtao musho tu pohtal der Zu! ... ¡Viva er Beti!
Grasiah!
Oops, soy yo…Wesley, pero desde casa…ya sabes, no tengo el (Âżla?) PASSWORD.