Weeklyletter.com

Aún no has iniciado sesión  Iniciar sesión  
O regístrate como usuario. Es gratis.
Postal de Andorra
por Wesley

Inicio >> Postal de Andorra

Enviado por Wesley
Una fin de semana en un país no es suficiente para llegar a conclusiones, pero con un par de días más, podía haber hecho un análisis en profundidad sobre uno de los países más pequeños del mundo.

Yo no esquío. Sí no esquías en Andorra, cualquier día de invierno tienes el país entero para ti. El sábado, mi plan era ver La Massana y sus alrededores. Maggy, mi perro (bueno, es hembra pero “mi perra� suena un poco mal), y yo salimos del hotel a las 9 y media, abandonados por nuestros queridos esquiadores. Para las 10, ya habíamos visto el pueblo y tomado un salado Vichy Catalan. ¿Ahora qué? Fuimos a comprar llonganissa y bull. Anduvimos hasta los extremos del pueblo, hasta sitios en los que creo que no debíamos andar, buscando algún tesoro arquitectónico escondido. No encontramos nada.

En mi plano, vi un barrio en el monte que estaba detrás y encima del hotel, El Pui. Decidí subir ese monte con Maggy, a su pesar, y ver la iglesia marcada tan claramente en el plano. Llegamos a un conjunto de casas y, suponiendo que éste era el barrio marcado en el plano, buscamos una iglesia. Dimos varias vueltas, yo totalmente confundido y Maggy cada vez más mosqueada, hasta que por fin vimos la campana. Era una pequeña campana encima de un edificio diminuto que yo había tomado por cobertizo. Miré por la ventana y dentro de ese templo en miniatura, había un altar. Efectivamente, ésta era mi iglesia. Misión cumplida, bajamos. Eran las 12.

Para mi excursión de mediodía a Pal, actractivísimo pueblo, según andorra.ad, decidí dejar a Maggy y coger el bus de la una y media a Pal. El plan era ver el pueblo, comer algo y coger el autobús de las 3 y media para bajar otra vez a La Massana. Perfecto. O hubiera sido perfecto… Pal es el sueño del amante de lo románico. Un sueño de diez minutos. Estaba solo. Tenía dos horas. En Pal vi a una persona y un gato. La Plaça Major tenía un garaje y un grifo haciendo de fuente. Xixerella estaba a dos kilómetros. En vez de esperar dos horas en Pal, decidí andar. Pasé por delante de un restaurante pero me daba vergüenza comer solo. Dios, qué tonto fui. Empecé a bajar por la carretera y justo cuando estaba demasiado lejos para volver y aún lejos del siguiente pueblo, empezó a llover. Los coches me adelantaban a toda pastilla, sus pasajeros riéndose, seguro, mientras yo me calaba. Cuando por fin llegué a Xixerella, ya no me daba vergüenza y estaba dispuesto a ir a cualquier sitio, pagar cualquier precio, comer cualquier cosa, con tal de que pudiera sentarme y secarme. Afortunadamente, había un restaurante y allí me quedé a comer (una taula per a un…) y esperé hasta las 3 y media para coger el autobús.

Llegué ileso a La Massana, mojado, pero ileso. La tarde y el día siguiente los pasamos en Andorra La Vella, donde por lo menos sabía que no estaría solo en mitad de la montaña. Sitios pendientes: Ordino, Sant Julià de Lòria, Meritxell…

*Véase la Weekly Letter en inglés para fotos de Pal y Xixerella.

Esta weekly letter está archivada con las siguientes etiquetas: andorra  viaje  esquí 
8 comentarios en Postal de Andorra

Añadir un comentario

Nacho5
Re: Postal de Andorra por Natxo

Pobre Wes…perdido en las montañas….jejeje!!! ¡Eso pasa a los que no esquian!
Un poco dramatico pero muy guay.
Muxus!!!

Paola
Re: Postal de Andorra por Paola

Esto me recuerda a la escena de esqui en Bridget Jones 2, jeje…
Yo solo he intentado esquiar una vez, y no me gusto. Lo mejor de una estacion de esqui es quedarse en el bar con un libro y un caldo.

Nacho5
Re: Postal de Andorra por Natxo

Para el libro y el caldo, lo mejor es una playa con palmeras y sustituir el caldo por un a cerveza!!! jejejeje…seguramente si insistes te gustara y terminara siendo un autentico vicio como lo es para mi…con wes ya he desistido…!!!

Paola
Re: Postal de Andorra por Paola

Tomare nota de lo que has dicho, Nacho, pero creo que, considerando donde vivo, el esqui me queda muy lejos y tendre que aprender a hacer surf.

Ginaclose
Mi relación con los esquís y los perros por Gina

Probé el esqui alpino cerca de Bregenz, Austria y fue humillante. El año siguiente, en una estación suiza llamada Heidilandia, mis queridos esquiadores me dejaron en el bar con un libro (y cerveza, no caldo). El tercer año negocié con ellos. Pensé que podría hacer esquí de fondo. Las cuestas son más cortas y menos empinadas, las caídas en teoría son más llevaderas, y puedes ir charlando como si estuvieras caminando. Bueno, más o menos. Por mis buenas intenciones me regalaron un traje de esquí. Pero no. No me lo he puesto mucho y es difícil que me lo ponga muchas más veces. Sea alpino o de fondo, hace frío, es un deporte bultoso, y siempre me caeré sin poder levantarme. En cálidas aguas filipinas probé el esquí acuático y allí tampoco pude levantarme, así que creo que es una cosa general. Entre el esquí y yo no hay vibraciones. Me pasa lo mismo con los perros. La Maggy de la historia es la excepción. Será el único canino en el mundo que me saluda, me viene, me dirige la mirada, me toca la rodilla como dios manda en lugar de gruñirme o ningunearme, y por eso me cae bien y le haré muchos regalos. Y Maggy es torpe esquiando así que tenemos algo en común.

Oscar2
Perdidos en el monte por Oscar

Mi padre y mi abuelo van al monte casi todos los domingos. Van a montes cercanos. Vuelven para comer. Pero una vez al año quieren ir más lejos y tener todo un fin de semana. Puede ser los Picos de Europa, puede ser los Pirineos. Mi madre y yo nos apuntamos. ¿Qué hacemos allí? Si no haces monte, no hay mucho que hacer en un pueblo de montaña de una sola calle. No puedes estar todo el día dando vueltas. La iglesia está cerrada, incluso un domingo. Intentamos subir cuestas y perdernos en la montaña. Entre intentos volvemos al pueblo y entramos en los mismos bares para tomar algo. Leemos, mi madre escribe y tacha, me da la lata, discutimos. Por fin regresan los montañeros manchados de sudor y barro y podemos pensar en una rica cena.

Wesleyboda_small
Indiferencia por Wesley

Yo creo que esquiar o te encanta o no te gusta nada. Te tiene que gustar mucho, con lo que cansa y moja y enfría…
Andar por el monte es otra cosa. Si es coger el coche y dar un paseíto cuando llegues arriba, vale. Pero eso de ponerse las botas y empezar abajo…prefiero dar un paseo por la ciudad.
Y tengo que visitar Heidilandia. Aunque no esquíe, tengo que decir que he estado…
“Heidi, Heidi, Deine Welt sind die Berge…”

Miren_cut_5055
Re: Postal de Andorra por Miren

¡Hola!
¡Me he reído mucho con tu artículo, Wes!
Yo tengo que confesaros que me encanta tanto ir al monte como esquiar.
Me defiendo encima de las dos tablitas, pero el snow… ¡eso son palabras mayores! :-)
Lo intenté hace dos años… y muy mal…
Lo intenté por segunda vez la semana pasada… ¡y mucho mejor!
Eso sí, no me libré del dolor de cuello y el moratón en el… ¡trasero! ¡Je, je!
¡Saludos a todos!

Añadir un comentario


Publicado bajo la siguiente licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDeriv

You are free to copy, distribute and display the contents of this article but you must give credit to and mention the original author. You are not allowed to use these contents for commercial purposes, and you may not modify them to make any derivative works.

Descripción de licencia completa en: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.1/es/deed.en

Publicado en http://www.weeklyletter.com con fecha 2007-03-01 12:45:00 +0100

Copyright (C) ITT (http://www.itt.es) and Planet Lingua (http://www.lingua.es)

Tenemos más weekly letters escritas por Wesley

Encuesta de esta weekly letter

¿Esquías?

Licencia

Eres libre de copiar, distribuir y mostrar los contenidos de este artículo, pero debes reconocer al autor original y mencionar su nombre. No tienes autorización para utilizar estos contenidos con fines comerciales, ni de modificarlos para crear obras derivadas.

Licence1

(haz clic en el enlace que hay sobre este texto para obtener más información)

         condiciones de uso           contacto
servicio ofrecido por Congenia